top of page

Cambalache

Entrevistas

Un árbol del que todo el mundo hace leña

Máximo Bonora

20 de mayo de 2025


Pienso que todos nacemos exploradores en esta vida. En mi caso caminar con una cámara en mano es mi forma de viajar. Sin excepción, creo que cada una de las personas que me voy cruzando esconde alguna historia digna de asombro. De aquí nace mi profunda intriga por conocer el paisaje interior de estos otros.  


Solemos pensar al otro como un extraño, un otro a quien no conocemos y al que miramos siempre desde el marco de nuestra propia historia. Lo pensamos, muchas veces, en función de lo que nos toca. Por eso me parecen extremadamente importantes esos momentos en los que alguien empieza a hablar desde un lugar verdadero. Cuando eso pasa, no hay nada que me importe más que escuchar lo que tiene para decir.


Salí a la calle con un micrófono en mano y la grabadora antigua de mi vieja en un trípode moderno. A lo lejos vi a un hombre pescando. Lo primero que me dijo es que no es pescador: No pesca por trabajo, sino por subsistencia.  Le pregunté si lo podía filmar. Me preguntó para qué. Le dije que quería escuchar su historia. Me miró fijo y me dijo que solo de espaldas porque lo andaban buscando y agrega que su historia es pesada, que acababa de dejar la sustancia. No me animé a preguntarle qué sustancia, pero así comenzó nuestra conversación, cortante, de espaldas, pero sincera. Y a una velocidad que me impresionó, fuimos compartiendo nuestras historias de vida hasta que en un momento me dice que lo podía filmar tranquilo y que haga lo que quiera con el video. 

 

Su metáfora “soy un árbol caído del que todo el mundo hace leña”, denuncia la manera en que condenamos socialmente a quienes consumen paco. Los contextos desfavorables y la disponibilidad de la pasta base sacan de la tierra a muchas personas: el árbol cae. Después somos nosotros los que lo cortamos y hacemos leña de él.


Esta metáfora es fuerte. Invita a replantearnos la forma en cómo reflexionamos y reaccionamos frente a las adicciones. Me pregunto, por ejemplo, por qué los medios la llamaron “la droga de los pobres". 


¿Esta connotación realmente ayuda a visibilizar y entender las adicciones o por el contrario, terminan reforzando la relación droga-pobreza genérica,  invisibilizando la pregunta por las trayectorias de vida de los consumidores de paco?


bottom of page